martes, 22 de marzo de 2016

Teoría de colores y chakras

<<-Si ves colores, la teoría implica en que la energía -como luz que es- tiene un espectro visible, para ti en este caso, aún cerrando los ojos.
-Sí, sí. Desde pequeñita.
Había otro mundo con otros colores cuando cerraba los ojos y espirales y especie de fractales que parecían tener su propia dinámica.
No siempre. Pero a veces aparecían y se lo contaba a mis amiguitas y me decían: ves fantasmas, y yo me asustaba. Todavía no le encontrado una explicación porque a veces pasa esto
-Pero también hay una teoría que lo relaciona con la luminiscencia de la energía cuántica de la propia actividad neuronal. Los impulsos eléctricos entre neuronas que algunas personas pueden llegar a vislumbrar en el nervio óptico el reflejo de esta actividad.
-De todas formas me pasa de muy poco. Casi nunca.
-La energía cuántica se relaciona con el exterior, no con la propia actividad neuronal.
-Quizás no sea energía cuántica.
-De la misma forma que nos preparamos para entender el exterior desde que nos salieron cosas parecidas a ojos en la evolución, podría significar eso, algún cambio en el cosmos o cuantos que puedas ver al rededor de tus ojos.
Puede ser que sean fallos neuronales del sistema ocular, lo que interpreta la visión, o propias alucinaciones que entrenar cuando pasan.>>

domingo, 20 de marzo de 2016

La relatividad

La relatividad es ese proceso que tan acostumbrado tenemos a ver en las calles, en el tráfico, y demás. (Cada uno lleva diferentes ritmos, diferentes velocidades... y la gravedad de su situación afectará en mayor o menor medida al resto)
Es aquello que nos permitiría desplazarnos sobre un plano de una dimensión a otra por lo que debe haberlo -y hay- una ley conjunta suprema sobre la cual nos asentamos y nos afecta pero que, no por eso, no pueda resumirse y dividirse en un punto determinado como sea en un agujero negro.

La pregunta es: ¿Qué es un agujero negro y qué hay dentro de él?

viernes, 18 de septiembre de 2015

Nos parecemos (o recordamos mucho) a otros descendientes de antepasados que conocemos.

En referencia a la teoría anexada a la doble hélice en espiral, es decir, el A.D.N. debería añadir la pregunta que cabe hacerse sobre por qué esto pasa o si es posible entender el mundo o solo a nosotros mismos mediante este acontecimiento representado por caras anónimas de la sociedad que vemos cada día.
Podría extenderse ya a un estudio de perfiles en red, pero no entenderíamos seguramente nada de una manera global sino subjetiva esta relación entre caras. De la misma forma que no hay dos animales con la misma forma moteada en plumas, pelos y piel -como en éste último caso, las huellas dactilares-, cabría entender si existe algún tipo de patrón respaldado por representantes físicos en el genoma humano que cupiera en la concepción del futuro y las futuras generaciones venideras (por irónico que parezca, mediante otras concepciones donde ocupen los vacíos generacionales nuevas caras nuevas).
Somos seres sociales, humanos, y con rasgos similares, y no hay otra forma de considerar el pensamiento natural de la forma física humana si no es entendiendo el sexo como la manera de vincularse genéticamente unos y otros, salvo, quizás, la probabilidad de poder relacionar caras similares (rasgos, o cualquier forma física que difiera de una anterior) mediante el recuerdo de algún ya conocido o familiar cercano.
Es como preguntar si es posible que porque un actor marque tendencia en la tele, vaya a ser más probable encontrar a alguien de aspecto similar, aunque implique un proceso de muchos años, el ser humano no se mueve solo por moda sino que es una imagen muy cambiante.
Veremos si no se nos distorsiona mucho la imagen de la realidad, o cómo se representa ésta de una forma fidedigna a quienes somos como nos dejamos ver, pero ¿será esta una forma de estudio de entender al ser humano viable?

domingo, 29 de marzo de 2015

La relatividad del peso

La gente se acostumbra a pensar que todo lo que pesa, pesa igual siempre. Exceptuando la cerveza, el agua, y otros estados de la materia, por lo general, suelen pesar distinto un mismo objeto dependiendo del tiempo en que lo dejes en un sitio.
Cuando cargas algo, la probabilidad de que ese objeto pese menos es inversamente proporcional a los vecinos 'simpáticos' que hay. Depende de lo que dejes en un espacio de tiempo, si es por ejemplo una bici, acabará pesando tanto como el aire a los segundos si la dejas en la calle y sin vigilancia.
Esto, cómo no, se puede transportar a la energía. No vale lo mismo un beso no dado, que tiene mucho peso, que uno dado a alguien en una leve borrachera. En este caso lo que pesa es el alcohol.
Nuestra propia felicidad, es relativa, si tiene más peso cuando estamos rodeados de gente que si estamos solos.
Ya no podrás decir tampoco que no se puede poner un número a las emociones y sentimientos humanos, mídalo en peso.

miércoles, 14 de enero de 2015

Libertad o interferencia

Las ondas de probabilidades de cumplir con algo que se esperaba o no son, de hecho, predecibles por el propio cerebro para determinar qué acción se llevará a cabo y en qué orden y cuáles tendrán su repercusión en el pasado o futuro. Sí, ya que cualquier hecho -evidentemente- que suceda en el pasado afectará al futuro, pero no lo es tanto como pueda suceder al revés.
Las cosas suceden "como tendrían" que suceder. He oído esa frase muchas veces y me asusta mucho más que el principio del Karma que tan científico puede parecer como el simple hecho de que acciones -o pensamientos- positivos hará que te sucedan buenas cosas y lo mismo con los negativos... aunque a veces se tome su tiempo para poner las cosas en su lugar.
Es más, yo diría que las acciones del pasado interfieren menos -o nada- con el futuro ya que -en su mayoría- han sido premeditadas o pensadas por lo que dejamos el tema del libre albedrío a parte. Todos tenemos un objetivo, un destino, una idea de nosotros mismos e información que queremos compartir o porque sabemos hacerlo o porque se nos da bien transmitir chistes, órdenes, imágenes o ideas... cualquier persona vale, y esto es aplicable a todos. Incluso para los grupos que se conocen, las acciones que pueden hacer son más o menos previsibles y cómo el decidir A o B, sí o no, una cosa u otra está infinitas veces más predeterminado que nada. Aunque hasta el no hacer nada va con una persona tranquila que no necesita a nadie. Pero todos, de una forma u otra más o menos consciente estamos dados a navegar en ese mar de dudas y libertad que son las ondas de probabilidad que cuánticamente nos rigen.
Sin embargo, un servidor defiende más el hecho de lo que se rodea en sí -al rededor de la partícula- que la probabilidad que hay... ya que si está predeterminada es seguro dónde se encontrará.
Hay un cúmulo de ecuaciones -eso sí- que provocan interferencias entre lo que somos y lo que hacemos y fluctúan todas siempre en el mismo punto donde la libertad no deja de ser más que un camino donde podemos elegir llegar por una dirección u otra a un punto previamente marcado desde el inicio de la proyección y la trayectoria a seguir, que no sería más que el tiempo relativo que rige cada situación y a cada persona a la vez.
Una acción tiene su reacción o su respuesta de forma inmediata, sobretodo cuando se conoce tanto la parte contestante como la emisora y que, normalmente, sucede lo que se imaginaba que se esperaría que pasara y, cuando no, pues seguramente resulte algo de lo más cómico como pueda ser la espontaneidad.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Probabilidad vinculante del A.D.N.

Si bien cada vez que miras a alguien no lo ves siempre de frente, ni exactamente de perfil, y que hay quien tiene un mejor diagonal que cualquier otro tipo de ángulo, no es muy diferente ni extraño que un sujeto se nos parezca o nos recuerde directamente a otro individuo que conocemos.
Esto se debe en principio por una serie de patrones que se rigen por la probabilidad, en la que la curva de aquel rango de seres humanos que recogerían todos los patrones de las caras de cada uno en una escala también infinita o limitada por el número de gente que ha vivido en la vida del contínuo presente espacio-tiempo hasta hacia atrás [Dibuje e inserte el gráfico aquí].
Claro que, como somos seres diversos y asentados, vivimos en un espacio reducido y conocemos solo cierto determinado grupo social de gente, el número de rostros se delimita a lo que puedas ver de gente a ser preferible en persona aunque siempre puedes haberla visto por la tele, o internet. Pero entonces se deja de lado el aspecto inconsciente de que es una persona que no siendo allegado, podrías interactuar y cambiar su vida para siempre en cuestión de segundos, que es lo que dura lo que tarda en venir el pensamiento a la corteza prefrontal y realizar un impulso eléctrico cargado de movimiento que te dirige a hacer lo que has pedido que haga.
Y lo más importante que puede hacer tu impulso más natural, el sexual, es dirigirte hacia aquella persona que te gusta de verdad y amarla con el deseo de concebir un hijo... o al menos esa probabilidad existe en tanto y cuanto tus dotes y capacidades de convicción pasen de una generación a otra. Y con esta tus gestos, pensamientos y rostros, en mayor o menor gradual medida.
Después de esto no es de extrañar que aparezcan seres familiares en la vida, o que nos recuerdan a alguien de pequeño o de mayor si incluímos esa escala temporal del tiempo que es la dimensión de la vida y la experiencia que es la que define el paso del sol por nuestros crecidos rostros. Ésta es, sin duda, la más fascinante de todas las conexiones y procesos que se llevan a cabo en el lado derecho del cerebro y que nos dice más cosas de lo que estamos pensando nosotros mismos conscientes que la otra, ya que -por lo general- estos pensamientos tienen a difuminarse en los sueños del inconsciente.
¿Qué probabilidad hay de que el propio cuerpo humano coja o adquiera parte del A.D.N. por costumbre o imitación de otro individuo con el que pasa tiempo a pesar de que no hicieran el amor? Si la suma de los canales iónicos transportan proteína, ¿qué probabilidad hay de que tengas un hijo que sea ya gente mayor que te supere en edad incluso? ¿No es como si vieras a alguien que se parece mucho a otro alguien? ¿Y no hay tanta gente, tantas probabilidades? Lo más probable es que yo sea chino, y no lo soy.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Dimensiones del espacio

Existen diferentes dimensiones dentro de cualquier espacio físico en 3D observado en un determinado lugar y tiempo. Sin embargo, nuestro cerebro ha aprendido a reinterpretar el espacio en función de lo qué significan los espacios visuales que se situan tanto al frente, como a los laterales, incluso a la espalda por un reflejo o girar la mirada mientras mantienes el cuerpo hacia adelante.
Todo esto, además de tener mucha aplicación a lo que pueda ser "la física cuántica del cerebro", se parte como la rama de la neurología que estudia esas áreas visuales en cierto espacio de continuidad entre sí.
Solo por el acto del estado del sujeto también, si está caliente porque se mueve rápido ya que está corriendo hacia adelante puede ser sencillamente porque le persigue alguien que trata de ver al girar el cuello y ahí sigue hasta que le alcanza o se despierta. Y todo el mundo sabe que en el momento en el que dejas de ver algo, ya no existe, o al menos la probabilidad de que aparezca habrá pasado.
De forma que, si un objeto está al lado izquierdo estará sujeto a lo ordenado y gris que es el cerebro sin excepción del lado derecho que estará atado al futuro y a lo creativo, aunque yo entienda de esta palabra también como el procedimiento por el cual se unen dos informaciones no de forma aleatoria sino bajo cierto patrón o categoría dentro de un tema.
Me gustaría darle ya algún tipo de aplicación a este pensamiento que vagará en los bastagos hijos de los bastos mundos de internet, tan libre como los derechos, así que en pos de la biodiversidad tecnológica, podrían cargarse programas para la pantalla táctil de ordenadores que permiten integrarse tanto hacia adentro como girar hacia el lateral cual mundo virtual sobre el que estuvieras navegando.
Siempre hay una forma óptima de navegar en red, pero esto que asenta sus teorías en las bases de movimiento de muchos videojuegos subjetivos, pretende darle una utilidad a el código fuente.
Yo ya tengo mis ideas para dicho acontecimiento virtual.