sábado, 26 de mayo de 2018

Antropología moderna (o del futuro)

Consiste o consistirá en, al igual que con las diferentes categorías de homos, categorizar por rostro (de los aún vivos) a los diferentes especies o descendientes que nos enlazan o conectan entre sí mediante el rostro los diferentes parentescos que hay en nuestro A.D.N. no tanto respecto al árbol genealógico (familiares) sino más bien a la aleatoriedad de la mezcla de tal entre dos humanos.

Con el mismo principio de decir o pensar que te puedas parecer más a alguien por características físicas que a tu primo o hermano (que irónicamente, según veo, no se parecen tanto entre sí muchos), los "lazos" que nos unen o unirían a alguien parecido a nosotros sería o estaría dentro de las dobles hélices, etc., de nuestros ancestros con los que sí compartiríamos primera o primariamente más aún parentesco real debido a que la aparición (física) de su "aleatoriedad" se ha mantenido "intacta" o inactiva hasta representarse en nosotros mismos por medio de nuestros ancestros de los que heredamos esas características genéticas dormidas.

Osea que la apariencia o rostro físico de alguien (no solo por sus huesos) se deberá por factores genéitico-ambientales que aportan nuestros padres. Con lo que no sería de extrañar que podamos definirnos como Neanderthales entre otros, ya no como un insulto, sino como una categorización que -en éste caso- remarcaría más los pómulos o frente resaltada, así como su fuerte constitución física...

Es interesante ver y observar la diversidad de la mezcla genética a la que nos ha llevado el tiempo, a pesar de la hendogamia cultural, "nacional" o, incluso física (o racial).

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